Hace más de cuarenta años, en 1967, Dippy y Frank van Eijkelenborg fundaron una empresa de artículos para bebés: Difrax. 'Di' venía de Dippy, 'Fra' de Frank y la X era para el nombre del sucesor, que en aquel tiempo todavía era una incógnita. Desde su creación, el grupo de empresas no ha cesado de cosechar éxitos y de crecer hasta convertirse en uno de los actores más importantes del mercado de los Países Bajos en el ámbito de los productos para bebés como los biberones, chupetes, artículos para el cuidado de la piel y peluches. Los productos de Difrax están disponibles en establecimientos especializados en bebés, droguerías, farmacias y grandes almacenes.
El 1 de enero de 1999, Vivienne cogió el relevo de sus padres. Su padre se retiró de la empresa y su madre se ocupó del servicio al cliente durante mucho tiempo todavía. Junto a un equipo innovador, creativo y sobre todo motivado, Vivienne van Eijkelenborg continúa haciendo camino. Año tras año, el especialista en bebés de Bilthoven presenta innovaciones que abren nuevas perspectivas.
Vivienne se orientó hacia la estrategia y la administración diaria, principalmente del desarrollo de los productos. Así, ahora más que nunca, los productos tienen un carácter distintivo. Difrax ha abandonado el tópico tan trillado del azul celeste para los niños y el rosa para las niñas. Su propio equipo de diseño crea productos de colores a la moda, además de haber diseñado chupetes pequeñitos, pues no resulta muy bonito ver a un chiquitín escondido detrás de un chupete enorme.
Las actividades de Difrax se dirigen hacia el bebé y sus padres. Con sus productos innovadores y a la moda, Difrax desea facilitar al máximo la vida del bebé y de sus padres. ¡Comprendiendo a todos los bebés y papás! Por eso, Difrax es uno de los actores más importantes del mercado internacional en el ámbito de los productos para bebés. En este sentido, Vivienne ha marcado un objetivo claro: ¡pertenecer a la cabeza de los top-3 de Europa!