
Sí, según las nuevas prescripciones, puedes hacerlo, siempre y cuando tengas en consideración los puntos siguientes:
A la mitad del tiempo necesario para calentar la leche materna, agítala y vuélvelo a hacer cuando el tiempo se agote. Calienta la leche a una temperatura que nunca supere los 50 grados.
Controla la temperatura de la leche echando un par de gotitas en la parte interior de tu muñeca. Sin embargo, nosotros te recomendamos calentar la leche materna al baño María.
