
Los juegos estimulan la imaginación y ayudan al desarrollo motor del bebé. Al cabo de un par de semanas de vida, el niño ya muestra interés por los objetos que se mueven. Los colores llamativos y las líneas y formas claras son lo que mejor distinguen los bebés. A partir de los 3 meses, el bebé empieza a coger cosas con las manos. Para eso son especialmente apropiados los sonajeros y los muñecos con
sonidos crepitantes de Difrax.
